Hablamos con el director Fernando Trullols sobre una de las películas más emotivas del año, "Balandrau. Viento Salvaje". La película está funcionando en taquilla y cuenta una conmovedora historia real. El propio director nos da las claves en esta entrevista para la revista A Escena Valencia.

A Escena Valencia: ¿Qué es lo más importante para ti a la hora de dirigir una película como ‘Balandrau’?

Fernando Trullols: Entender qué historia tengo que contar. Y al final todo es un uno más uno. Cada película tiene su reto particular.

En este caso, conocer la historia de todas estas familias, de los bomberos, de la retaguardia, los intríngulis de toda esta tormenta increíble. Tenemos toda esta base real que además nos aportaba responsabilidad. Simplemente ver qué puedo aportar yo, dónde puedo ser útil a la hora de contar una historia.

A Escena Valencia: ¿Cómo te llegó esta historia?

Fernando Trullols: Esta historia me llegó a través de dos productores, Tono Folguera y Guille Cascante, que habían estado detrás de un documental que ya se hizo, ‘Balandrau, Infierno helado’, hace unos años. También había un libro previo de Jordi Cruz, un meteorólogo, ‘Viento Salvaje: Crónica de una tragedia en el Pirineo’.

Ellos tenían la sensación de que había algo más que explicar. Entonces, es cuando iniciamos un proceso con Danielle Schleif, la guionista, entrevistando a un montón de gente, estudiando bien todo lo que sucedió a nivel científico, a nivel social, a nivel humano, a nivel de todo tipo, y entendiendo que nos teníamos que sumar al homenaje de toda la gente que vivió los hechos del ‘Balandrau’, porque lo que tienen en común, y es eso que son una comunidad, es cómo actuaron en un momento en el que la vida nos golpea de una forma tan dura, que nos sobrepasa, en el que no sabemos qué hacer. Pues ahí intervino una humanidad mayúscula.

A Escena Valencia: Muchas gracias por tu cercanía, por ser tan honesto hablando de una película que te ha marcado y cambiado a nivel vital. Has hablado magníficamente de lo que ha supuesto para ti la experiencia, no solamente a nivel de dirección, sino a nivel personal.

Fernando Trullols: Pues a nivel vital, una lección descomunal de vida. Yo soy otra persona. He conocido a tanta gente bonita, he tenido el honor de conocer a gente tan valiente, tan generosa, que en momentos de gran dificultad, ofrecen la mano al otro... pues hay un montón de gente tan necesaria en estos tiempos oscuros que parece que el ser humano vaya hacia la oscuridad y que todo después de pronto pasa. Que hay circunstancias tan fuertes que hacen que saquen lo mejor de nosotros.

Es una película que hace también que la gente salga conmovida, que la gente se abra hacia el de al lado, que la gente salga con ganas de vivir, porque es lo que tenía esta gente. Esta gente tenía ganas de vivir y es lo que transmite vivir bien, queriéndose. Y eso ha sido... Ya sabía estas cosas, ya las sabía, pero es que ahora las llevo tatuadas.

Se nota. Y siento que me siguen viendo con amor desde la montaña y que siempre los llevaré conmigo yo también.

Muchísimas gracias, Fernando.

Imagen de portada: Cines Lys Valencia. CineClub.

El director Fernando Trullols habló sobre "Balandrau" en Cine Club Lys:

"En la película, se hace un par de veces la pregunta, “¿cómo lo hace?, ¿cómo se hace esto?”… Hay algo interno, casi como si formara parte de la esencia de esas personas, algo que no puede ser explicado de otra manera si practicas deporte de montaña.

Esta gente hace todo tan sencillo... está tan conectada con la vida. Esa es la gente que yo he descubierto en la montaña. La gente que entiende que somos parte de la naturaleza y que tenía esa intuición. Sisco era maravilloso, en Barcelona decía que era como el Cruyff de la montaña, porque ese tipo parecía un genio… y esa gente tan admirable, sobre todo en la voluntad, en la voluntad de no ceder hasta el final. Yo los miraba mucho como si fueran marcianos, entendiendo que al final el marciano era yo, porque ver cómo esas personas con esa humildad y esa generosidad se juegan la vida sin siquiera planteárselo.

Yo les decía que si se hacían ese tipo de preguntas que creo que haríamos las personas comunes, nosotros, y ellos se miraban y me decían, “A este tío, ¿qué le pasa?”… Yo les preguntaba, “¿cómo saliste?” “¿Cómo hiciste todo esto?” Nos gustaba mucho ver como el nacimiento de la vocación de Bernat, sigue siendo bombero y es enfermero también. Cómo le traspasa ese don de simplemente estar presente, estar presente para los demás y es lo que aprende. Esa lección también dura de mirar a la vida de cara, con todo el valor.

Para rodar ‘Balandrau’, he estado cuatro años de mi vida dedicado en cuerpo y alma a poder contar esta historia. Una responsabilidad increíble de contar la vida de estas personas. Ha sido un reto técnico descomunal. Hay centenares de personas detrás de este proceso y a nivel humano.

Lo primero que hice fue subir al Balandrau, hacer una ofrenda floral, meditación, conectarme con toda esa gente que ahora nos mira desde la montaña y a partir de hoy a vosotros también.

Pedir ayuda, confianza, intuición. He tenido “chivatazos” constantes durante todo este proceso tan largo. La verdad, me he sentido bastante protegido.

Ha sido un desarrollo de efectos visuales, efectos prácticos, especialistas... El compromiso de los actores y las actrices, que se han tenido que entrenar mucho, porque yo quería que ellos encarnaran, que ellos hicieran todo lo que pudieran hacer, evidentemente con toda la seguridad. Porque ellos, al final, son los vehículos, son los representantes de toda estas personas.

Ha sido una lección para mí. Enorme. Por eso es tan placentero poderla transmitir. La respuesta del amor y el ver cómo la gente se ayuda. Sigue siendo conmovedor."