
Hablamos en la revista A Escena Valencia con José Ramón Crespo, amigo y apasionado de las dos ruedas, sobre su dilatada experiencia en moto, sus rutas, sus viajes y su filosofía de vida.
Un placer José Ramón, muchas gracias.

A Escena Valencia: Sé que una parte importante de tu experiencia durante todos estos años conduciendo moto es con la marca Ducati. He podido conocerte a lo largo de los años llevando una Multistrada y también una Scrambler. Son dos motos de la marca Ducati y dos filosofías diferentes de conducir moto. ¿Qué me puedes contar de tu experiencia con Ducati?
José Ramón Crespo: Los clubs Oficiales de Ducati se llaman Ducati Oficial Club (DOC) y bajo ese nombre se aglutinan todos los clubs que hay en España y en Europa, incluso en el mundo. Todos se llaman igual y al final tienen la coletilla de la ciudad.
Es el grupo oficial de Ducati. La marca ayuda al club y esponsoriza algunas actividades, el perfil de los asociados es de gente generalmente con mucha experiencia. Se hacen grupos en los que prima el modelo de moto y se sale a hacer un tipo de carreteras según la moto en cuestión.
La realidad de los clubs suele ser, salir a almorzar, hacer un montón de kilómetros y contar las mil y una batallas de siempre, que es lo que nos gusta.
En el mundo de los clubs, la gente se va uniendo por afinidad, por modelos de moto. Cada moto define también ese grupo de personas. En mi caso, no iba con las mismas personas cuando iba con la Multistrada que con la Scrambler. Es un perfil de personas diferentes, las rutas son distintas. La finalidad es la misma, salir en moto, almorzar, pasarlo bien una mañana entre amigos. Yo estoy en un grupo que se llama “Scrambler Valencia”, unos 25-30. Habitualmente, salimos entre 15 y 20 personas.

A Escena Valencia: ¿Algún viaje que te haya marcado?
José Ramón Crespo: Mi primer viaje largo con la Ducati Scrambler 803 fue por Andalucía. Empecé por Almería y acabé por Huelva, subiendo luego hacia arriba a Cazalla de la Sierra. Viajar por Andalucía siempre es una maravilla porque te encuentras una gente muy hospitalaria. Las carreteras de allí son una pasada. El interior de Cádiz y de Málaga son sitios espectaculares para ir en moto. Hay puertos míticos como el puerto Gális, La Regua y tienes siempre la ventaja de que allí puedes ir por la montaña, o puedes ir hasta la costa y darte un baño.
Andalucía para mí representa cómo me gusta viajar. Hacer etapas, hacer kilómetros, pero también tener un rato para el relax. Si vas a Córdoba… estuve viendo Medina Azahara que no lo había visto y aquello es impresionante. Pero claro, no vas a ir a Córdoba y perderte la mezquita. Todo este tipo de cosas. Aparte de viajar en moto, está el componente turístico, si te gusta vale la pena parar.
Lo que no me gusta es ir a un sitio y no saber a dónde he ido porque no he visto nada, eso es lo que no quiero hacer en mis rutas
He hecho también viajes más largos. Fui a Alemania. A Múnich. En esa ruta pasamos por los Alpes franceses, suizos y los Dolomitas en Austria. Tienes que ir normalmente con más gente. Grupos de dos, tres, cuatro motos... El de Andalucía, que comentaba antes, lo he hecho solo para ir a mi aire y sin problemas. Parar cuando quieres y disfrutar de la vida, que es lo que me toca ahora.

A Escena Valencia: ¿Qué equipación sueles utilizar?
José Ramón Crespo: En viajes el casco integral, en invierno, se suelen empañar las viseras, pero hay ya soluciones que lo evitan bastante. Es importante que el casco quede ajustado y se abroche bien. Hay un tipo de hebillas que son las buenas, que nunca te dejarán tirado, que no se soltarán en caso de accidente. En estos cascos, buscas sobre todo seguridad.
Suelo llevar gafas con patillas muy finas para que no hagan daño después los oídos, no presionen las sienes. Cuando llevas muchas horas circulando y cualquier cosa que te duele o te molesta acaba siendo un martirio chino. Por supuesto, llevar guantes que te libran de esos pequeños golpes. Siempre debes llevar la ropa bien abrochada, chaqueta, guantes, casco… porque en caso de caída puede haber rozaduras. Tipos de guantes... tenemos de ciudad, otros mucho más gordos, para invierno, y los de verano, que los usamos por el calor, pero que realmente no protegen tanto. Es importante que el guante sea de piel y lleve protecciones para los nudillos, los meñiques, que son las partes que más sufren…
Cuando voy con la Scrambler, a veces suelo utilizar un casco Jet, en desplazamientos por ciudad. No necesitas ir tan protegido, aunque deberíamos llevar siempre casco integral. Es imprescindible llevar unas buenas botas, unos buenos guantes y una chaqueta con protecciones y que las protecciones estén homologadas.
Sobre cascos integrales hay de dos tipos: el integral y el modular que debe estar homologado para llevar abierto y cerrado.
En el caso de la equipación, una buena ropa, unas buenas protecciones y una espaldera, te puede salvar la vida sí o sí. No hay discusión. Igual que en las motos, que han avanzado mucho en seguridad el IMU, ABS, ESA y los modos de Conducción que te corrigen errores, es muy importante.

A Escena Valencia: En tu caso, has conducido BMW, Multistrada y Scrambler. ¿Qué te aporta cada moto?
José Ramón Crespo: En el caso de la Scrambler, más de estilo clásico. Más baja. Con un motor potente. Te permite hacer desplazamientos no muy largos, pero muy divertidos. El lema de Scrambler es “la alegría de la vida”. Con eso, se dice todo. He tenido dos, una de 803 cc. y otra de 1100 cc.
La Multistrada es una moto con más potencia, con más caballos, para viajar. Puedes regular amortiguadores, el peso, si vas acompañado o llevas las maletas llenas. También tienes distintos mapas de potencia, modo lluvia, modo sport y también un modo enduro, para ir por caminos, por pistas. Todo eso se puede regular.
La BMW en mi caso he tenido dos, una R1150RT y una R1200RT este modelo representa sin dudas el confort, es la moto ideal para viajes largos con pareja y cargado de equipaje.

A Escena Valencia: ¿Qué te aporta conducir moto?
José Ramón Crespo: Sobre todo, te aporta libertad. Poder aparcar casi donde quieras, cuando viajas estar en contacto con la naturaleza, los olores de la lluvia, aunque a veces pueda molestar, pero la sensación de rodar por una carretera en la que acaba de llover y sentir el olor de la tierra húmeda es maravillosa.

A Escena Valencia: ¿Qué motos has tenido?
José Ramón Crespo: Empecé a partir de los 14-15 años con una Peugeot de 49 cc heredada de mi tío. Desde entonces, he conducido moto. Empecé con ciclomotores Mobylette y Motobecane de 125 cc. después pasé a motos de más cilindrada. De Honda tuve una CB 450, una Dominator 650, una Paneuropean ST 1100, dos BMW turismo con maletas, con las que he viajado mucho. Luego decidí que ya estaba bien de motos gordas y quería tener una Ducati, porque es la moto que más se adapta a mi carácter y al carácter latino. Son motos explosivas, ruidosas, bulliciosas, como somos los latinos y los valencianos.

A Escena Valencia: Por lo que hemos comentado, ¿cogerías para viajes cortos o en ciudad la Scrambler y para viajes largos la Multistrada?
José Ramón Crespo: La Scrambler se defiende mejor por ciudad porque no pesa y vas muy cómodo. Para plantearte un viaje de 6 o 7 días es mejor la Multistrada porque llevas maletas, y sitio para llevar la ropa. La Scrambler con cualquier maleta pequeña, te pones la ropa y funcionas. Es verdad que no te puedes plantear un viaje de un mes. Aunque hay gente que sí que lo hace. Alicia Sornosa, embajadora de Ducati Scrambler, ha hecho más de 20.000 kilómetros al año por todo el mundo.

A Escena Valencia: ¿Qué te hizo decidirte a conducir Scrambler?
José Ramón Crespo: La edad hace mucho. Es una moto cómoda, que llegas muy bien al suelo, que no pesa, vas tranquilo si quieres, y si quieres ir rápido en un momento determinado puedes ir. Con los años, tienes menos reflejos. Debes ir adecuándote a tu realidad física. Con una Scrambler vas muy cómodo, con una Multistrada también pero es una moto muy potente es casi una moto de carreras. Puedes ir despacio también, pero no es lo mismo (risas).

A Escena Valencia: La Scrambler podría ser una moto perfecta para conducir por Valencia, por ejemplo…
José Ramón Crespo: Por Valencia o por Cuenca, para una conducción urbana 100% el modelo de 803 cc. sería el modelo ideal. La Ducati Scrambler 803 te permite hacer rutas cortas y largas y si quieres más prestaciones una 1100. Al final, para una ciudad realmente con una de 400 que también hay un modelo, vas más que de sobra. También pesa menos y el carnet A2 te permite ir con una 400. Es una moto muy polivalente para ciudad. En el caso de la 1100, lleva ABS en curva, tres modos de conducción (sport, lluvia y ciudad) en la mía amortiguadores Ohlins y frenos Brembo, eso son características y tecnología derivadas de las motos más grandes que después aplican a la Scrambler y a otra motos.

A Escena Valencia: Comentabas antes que en el caso de Scrambler salías en ruta con amigos. Quería preguntarte por vuestra filosofía en ruta y cómo planificáis una ruta en moto. En Ducati, está muy marcada la filosofía de la marca, no solamente en la propia moto sino también en accesorios y ropa de la propia marca y de Scrambler en este caso.
José Ramón Crespo: La filosofía de salir en grupo con “Scrambler Valencia” cambia principalmente en el tipo de carreteras. Eso lo primero, porque esta moto tiene una autonomía de unos 200 kilómetros. Elegimos carreteras mucho más secundarias. Pocas veces verás Scrambler por autovía. Van mucho mejor en carreteras comarcales, por esas carreteras que van a los campos de labor. Nos gusta mucho a los de Scrambler ir a buscar esa España olvidada. Ese es el terreno donde la Scrambler se mueve bien. Son carreteras estrechas, reviradas, donde vas a 40/60 km/h. No hace falta ir a más y vas viendo el paisaje. Esa es la principal diferencia de las rutas organizadas con Multistrada, donde el componente carretera y el asfalto tiene que ser bueno. Buscas otro tipo de distancia, también. Con una moto más grande te puedes plantear rutas más largas, de 300-400 kilómetros y volver a comer a casa.

A Escena Valencia: La Scrambler a diferencia de la Multistrada parece que da más posibilidades de personalizar la moto.
José Ramón Crespo: Sí. La Multistrada es perfecta tal y como es. No le puedes añadir nada, aparte de unas maletas que sean más grandes o más pequeñas. En cambio, en la Scrambler desde los paneles laterales, la cúpula, hay tres o cuatro tipos de manillares, varios tipos de asientos, colores…. Además, está el apartado café racer que es otro mundo. La Scrambler se presta muy bien a esto porque tiene muchos accesorios y se presta muy bien a personalizarla como te dé la gana. Realmente, están pensados todo tipo de recambios para que te puedas personalizar la moto al 100%.
Es una moto muy divertida, tienes la sensación de que la moto está hecha para ti. Que no le falta ni le sobra nada. La 1100 siendo la más alta de la gama de Scrambler no llega a 200 kilos. Vas conduciendo y te da el viento en la cara. Es como cuando éramos pequeños y estábamos llevando una bici cuesta abajo.

A Escena Valencia: En el caso de la Scrambler, al ser una moto más de corte urbano o para distancias más cortas, ¿qué tipo de indumentaria sueles llevar?
José Ramón Crespo: En teoría, deberíamos usar la misma que con una moto más grande, pero la Scrambler es otra filosofía. Acabas yendo con pantalones tejanos con protecciones, la ropa no es tan armada aunque llevas protecciones homologadas de un tipo más blando porque no vas a tanta velocidad. Vas como más de calle. Una amiga, un día de broma, me dijo si iba a comprar a Mercadona o si iba de ruta (risas). Es verdad que la ropa se asemeja mucho a la ropa de calle. La filosofía Scrambler también lleva una ropa más ligera, más casual. Scrambler es un concepto, una filosofía de vida y una forma de ver las cosas también.

A Escena Valencia: ¿Cómo sueles viajar en moto?
José Ramón Crespo: Suelo viajar solo. He viajado mucho con un amigo que tiene una Ducati Scrambler 1100 Tribute, cuando yo también tenía la Scrambler. Pero definitivamente viajar solo es algo especial, que engancha, aunque no me pueda meter en ciertas pistas o en ciertos sitios, por seguridad.
La ventaja de ir solo es que puedes cambiar de planes sobre la marcha, ahora, por ejemplo, este último viaje con la Voge me pillo una DANA con un tiempo horroroso. Cuando no llovía a mares, hacía un vendaval, que casi es peor que la lluvia, de hecho, de siete días que he estado de viaje, he tenido cuatro malos y tres regulares. La Voge permite viajar con más tranquilidad en condiciones adversas.
La Scrambler era una moto muy segura. Pero con la Voge es más cómodo, vas más protegido. Por ejemplo, este último viaje con la lluvia, con la Scrambler hubiera sido demencial porque con esa moto no tienes ninguna defensa de carenado ni de nada. Eso ya, con mi edad, pues se nota. También es verdad que se nota que he bajado de caballos. De 86 caballos que tenía la 1100, ahora son 64 “justitos” con la Voge 625 DSX.
Es verdad que no tiene el tirón de la Scrambler. No es un motor Ducati y a la hora de circular, vas mucho más tranquilo, mucho más relajado y la conducción no es tan exigente.

El primer viaje con Voge fue por Pirineos y Francia. Llegué hasta la duna de Pilat, en Arcachón. Luego ya me bajé otra vez hacia Pirineos, desde allí, me hice toda la parte del Tourmalet. La moto, perfecta. Sí que es verdad que las últimas curvas del Tourmalet, que son muy empinadas y curvas de segunda, con esta moto se nota que le falta algo de potencia. Pero claro, es que es una 600, le falta potencia comparado con la 1100 de Ducati.

El coll del Tourmalet es muy exigente, sobre todo subiendo desde Luz Saint Sauveur. Por otra parte en el Coll d'Aspin, que está a continuación del Tourmalet y es un puerto más tendido, la Voge 625 DSX va fenomenal. La moto va suave y muy equilibrada, no te da sustos.
Con la Voge, su ritmo normal son las velocidades legales. Vas por carreteras a 90-100 km/h y vas perfecto. La moto no sufre, no notas que el motor vibre, no notas nada raro.
Si te metes por autovía y pasas de 140 km/h ya empiezas a notar que el motor va un poco más forzado. Aunque te puedes meter hasta 170-180 km/h, pero tampoco vas mucho rato a esa velocidad, si acaso un instante. Pero la marcha de esta moto es 100-120 km/h, en quinta o en sexta vas perfecto.

A Escena Valencia: ¿Cómo fue ese cambio de pasar de Ducati a Voge?
José Ramón Crespo: El Concesionario Patacona Motos, que es del grupo Onex y con los que tengo muy buena relación, dejaron de ser el Importador de Ducati en España y no querían seguir como concesionario así que dejaron la marca. De hecho, ahora importan otras marcas como Voge, Zontes, Royal Enfield, Hero, BSA y otras …. A mí, Voge es la que más me gusta.

A Escena Valencia: ¿Qué tiene la Voge que vende tanto y gusta tanto al público? Se está comiendo el mercado de ventas respecto a otras marcas y está pisando muy fuerte.
José Ramón Crespo: Voge lo mejor que tiene es que el fabricante es Loncin, que es una marca china. Loncin fabrica y monta todas las BMW de 900 hacia abajo. El motor es el mismo para Voge que para BMW. Otra cosa es que tengan algunos componentes diferentes, Voge es la marca Premium de Loncin.
La garantía de ser quien fabrica a BMW les ayuda mucho a la hora de vender.
Como además tiene el precio que tiene, hay una demanda tremenda. El precio es imbatible, porque la misma moto 900 en BMW cuesta casi el doble con los mismos accesorios.
La Voge tiene cinco años de garantía y eso da mucha seguridad a la hora de comprar.

A Escena Valencia: Quería preguntarte sobre el tema de la revisión de la moto.
José Ramón Crespo: En el tema del mantenimiento las revisiones son cada 6.000. Eso sí que me parece un poco corto. Pero bueno, el mantenimiento viene costar unos 140-150 euros cada revisión.

A Escena Valencia: Al final, es un poco la experiencia que tengas a la hora de conducir. Es como una evolución: BMW, Multistrada, Scrambler y Vogue…
José Ramón Crespo: Sí, empecé teniendo una Motobecane bicilindrica de 125 despues de la primera etapa de ciclomotores, luego fui subiendo de cilindrada y cv. y ahora estoy de bajada de cv. pero aumentando el confort en la moto.

A Escena Valencia: ¿Qué tipos de rutas te gusta hacer? ¿Cómo planificas una ruta?
José Ramón Crespo: Primero, miro el sitio donde quiero ir, después miro por dónde. Me trazo la ruta en el TomTom. Y después, cuando la tengo hecha, cojo unos mapas viejos que tengo de papel, el mapa motorrutero de España. Ahí están todas las carreteras con rutas que ya han hecho otros marcadas en verde. Entonces, miro si por donde yo he trazado es la misma o me voy por la de al lado. Pero siempre remato con el mapa. Sé que son carreteras donde han pasado moteros, donde a nivel paisaje o a nivel curvas valen la pena. A lo mejor, veinte kilómetros más para allá hay toda una carretera estupenda, recta, pero que te aburres como una ostra. Me sirven mucho los mapas que antes era lo que usábamos.
Luego, me gusta mucho usar el TomTom porque me permite planificar muy bien los horarios. Siempre sabes cuándo vas a llegar si todo va bien, cuándo hay una gasolinera, cuándo no. Esta moto hace unos trescientos y pico kilómetros con un depósito. Según donde vayas, tienes que calcular un poco. Cuando hablan de la España vaciada, cada vez está más abandonada. Hay zonas en las que no te cruzas con nadie. Nos ves a nadie en un coche o como mucho te cruzas con un labrador y te pegas un susto porque van a su aire…

A Escena Valencia: Para planificar la ruta mezclas la tecnología, pero también te gusta tu papel, tu mapa, marcarlo…
José Ramón Crespo: Sí, de hecho me llevo siempre un mapa porque el navegador te puede hacer una redirección por otra carretera, si te has pasado un cruce. Eso es peligroso porque cuando lo has hecho dos veces ya no sabes por dónde vas. A veces, el navegador te da sorpresas, te pierdes y descubres una carretera preciosa y en ocasiones tirarías el navegador a la cuneta (risas).

A Escena Valencia: ¿Haces diarios de viajes cuando estás allí o cuando viajas te paras a escribir? Sé que fotos sí y muy espectaculares.
José Ramón Crespo: Lo que hago son libros con fotos, yo me he dedicado a la Fotografía durante toda mi vida laboral así que cuando vuelvo de cada viaje, hago un libro donde está toda la ruta, por etapas, dónde he ido parando, dónde he ido comiendo, lo que he comido, las incidencias que hay en ruta, si te has encontrado con una cosa preciosa que normalmente no la ves.
A veces, mis nietas me dicen, “iaio ya estás otra vez con los libros”. En realidad, los hago para cuando sea mayor y ya no me acuerde, entonces cogeré los libros y los miraré y así podré recordar por dónde he ido. Porque eso puede pasar. De hecho, yo creo que a veces ya se me olvidan rutas y carreteras.

A Escena Valencia: Me comentabas antes lo de la Ruta de la Plata.
José Ramón Crespo: Sobre la Ruta de la Plata, la primera etapa es de Valencia a un pueblo que se llama Duruelo de la Sierra. Hace un frío… Eso está al lado de la Laguna Negra, por Soria, desde allí a Asturias y por la Via de la Plata hasta Sevilla.
En Duruelo de la Sierra nace el Duero, allí en los picos de Urbión, que es arriba de este pueblo. Hice otra ruta que era siguiendo todo el curso del Duero hasta Oporto. La ruta, al final, trazas la misma. Si ya has ido, sabes cómo está más o menos la carretera y es que las alternativas a lo mejor son malas, son de más kilómetros. Es verdad que a veces paras en sitios que por tiempo o por llegar a otro lugar no viste la otra vez. Hay sitios que repites.

A Escena Valencia: ¿Qué te aporta hacer una ruta por segunda vez?
José Ramón Crespo: El problema es que no hacen todos los días carreteras nuevas, hay las que hay. Te permite a lo mejor desviarte en algunos tramos o entrar a un pueblo que has pasado de largo o una cosa que viste de lejos. Te permites verla de cerca, parar en un lago, un río… Es verdad que te enriquece más el viaje que la primera vez, porque te da una tranquilidad de saber más o menos dónde estás. Al final, las rutas son lo que son. Improvisar se suele hacer más en una segunda ruta que ya has hecho.

A Escena Valencia: ¿La equipación con la Voge? ¿Qué te sueles llevar para hacer una ruta?
José Ramón Crespo: Ahí sí que he mejorado. Nunca sabes lo que te vas a encontrar en la ruta. Pero con la Scrambler, las maletitas eran muy pequeñas y el espacio justo. Ahora mismo, en la maleta derecha de detrás de la Voge llevo el impermeable, guantes de agua, todo lo necesario para circular en agua. Si ahora mismo se pusiera a llover, yo tengo ahí un equipo preparado. Ya ni lo saco de la moto. Me llevo también un cable de embrague y unas manetas de recambio. Luego te llevas una ropa de invierno, por si de repente hace mucho frío y luego ropa de paisano…
Comparando la Scrambler con la Voge, tengo más capacidad de carga, el top-case, va casi vacío. Llevo ahí guantes de recambio, las cámaras, mapas y cosas de usar rápido.

A Escena Valencia: ¿Te gusta grabar en movimiento o eres más de fotografía, de pararte y ver?
José Ramón Crespo: Me gusta más hacer fotos porque los vídeos, como no he trabajado nunca muy bien con los vídeos, pues no sé mucho. Sí tengo una 360 de estas, muy pequeñita, y sí que grabo. Me gusta ver las grabaciones, porque hay sitios que realmente luego los ves y son muy bonitos.
Esta moto lleva una cámara delante, que graba bastante bien. No es una calidad excepcional, pero bueno, se defiende. Te está grabando en bucle todo el tiempo. La puedes programar como quieras, yo la tengo programada en bucle. Entonces, la cámara en el momento en que se pone en marcha la moto, se pone a grabar. Te va bien si hay un accidente o cualquier cosa, un tío que se te cruza, cualquier historia de estas, pues te sirve como prueba de lo que ha pasado.
Entre eso y lo que yo grabo, si puedo hacer una película… pero es que luego…. lo de los vídeos es bastante tedioso porque o lo haces muy bien y lo sabes hacer o requiere mucho tiempo… Al final, si no esta bien realizado resulta más pesado que el vídeo de la boda de un amigo.
En un viaje, ahora con la Voge, cuando sales del túnel de Bielsa, de Francia hacia Bielsa. Estaba hospedado en un hotel en el cruce de la carretera general hacia Plan, esa carretera se acaba en Gistau, que no tiene salida. Allí das la vuelta y te bajas otra vez. Hay unos túneles excavados en piedra que son una pasada. Ahí sí que puse la Insta360 y grabé todo el tramo, desde Gistau hasta el cruce.
Ahora cuando haga la Ruta de la Plata, que pasaré por Ribadesella, hay un lugar que se llama La Cuevona. Es una cueva que entras por carretera y se acaba la carretera en un pueblecito, nada más salir de la cueva, es una cueva que pasa la carretera por dentro y tiene estalactitas y todo. Tendrá unos 400 metros, no es más larga. Para hacer ese tipo de carreteras, sí me gusta grabar.

Normalmente, si puedo no coger autovía no la cojo, salvo que no haya más remedio. En ciudades, son autovías o circunvalaciones. Si no entras a la ciudad y te desvías ganas tiempo. Normalmente, en rutas, voy por carreteras nacionales o comarcales. Las locales son más peligrosas porque no sabes en qué estado te las vas a encontrar. En este último viaje, al llover tanto, tenía trazada una ruta para ir hacia abajo por Huelva y Matalascañas, pero al llover a mares cogí la autovía y hasta Sevilla. Aún así, me hice la mitad en carretera nacional. Cuando hay mal tiempo, prefiero coger un tramo de autovía aunque sea más largo. No me la quiero jugar.
Luego también es verdad que está la épica de ir en moto. Forma parte de la ruta. Si no te pasa algo es como ir por autovía y no sabes qué contar. Le dije a mi nieta que iba a hacer la Ruta del Jamón. Iba a pasar por los Pedroches que tiene D.O., por Guijuelo, por Jabugo y por la sierra de Huelva. Mi nieta me decía que comprara unos sobres de jamón que eso sí que me cabía en la moto, le dije que los compraria para probarlos y el que más nos gustara, pediríamos la pata de jamón y nos la envíen por Seur (risas).
Hablando de Seur, MRW y otras compañías de transporte, en alguna ocasión cuando vas muy cargado y vas a estar en un sitio varios días, he mandado parte del equipaje con un transporte para así poder hacer la ruta sin peso, la ultima vez fue en Almería cuando volvía de una ruta por el norte de Marruecos… En Melilla compre una maleta de esas baratillas y puse dentro los regalos y parte de la ropa que llevaba y me volví hecho un señorito sin peso en la moto.

A Escena Valencia: ¿Ruta solo o en compañía?
José Ramón Crespo: Es complicado, tienes que acoplarte al ritmo de la otra persona si vas con alguien. Hay gente que fuma y necesita parar, o parar a tomar una cerveza o a mear. Es cuestión de acuerdos. Hay gente que se mosquea y hay que pactar. Lo de parar a hacer fotos igual, hay gente que se queja por las paradas. Cada vez me gusta más ir solo, esta moto además tiene mucha autonomía y puedes parar poco si quieres.

A Escena Valencia: ¿Qué tal la electrónica con esta moto?
José Ramón Crespo: Es muy sencilla. Esta moto vale su precio porque es bastante básica. El embrague y el acelerador son de cable, no electrónicos. En la 900 sí son electrónicos y lleva radar de proximidad. Al final, tienen que abaratar por algún lado. No puede tener todo como una moto premium y que te valga 6.600 euros. Cada vez dependemos más de la electrónica, llevamos un móvil, un navegador… Es verdad que el embrague electrónico si se te rompe tienes que ir al taller; en el caso del embrague de cable en el siguiente pueblo puedes hacer un apaño y te soluciona el día y el viaje, eso es una ventaja…
Ahora en mi ultima ruta “La ruta Vicentina” antes de salir le hice una reprogramación a la centralita de la Voge, le puse un software que optimiza el rendimiento del motor y se nota bastante, la moto va más ligera, es más dinámica y va mejor en general, eso es software solamente.
La ruta Vicentina es espectacular, desde el Cabo de San Vicente hasta Setubal por la costa, paisajes y naturaleza virgen, acantilados de vértigo y playas escondidas, faros como el del Cabo de Espichel, justifican cruzarse España.

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