Dentro de las actividades de CineClub Lys pudimos hablar con la directora Isabel Coixet sobre su nueva película, 'Tres adioses'. Basada en la novela 'Tres cuencos' de Michela Murgia. 

La autora nos presenta un conjunto de historias interconectadas donde los personajes se enfrentan a cambios inesperados que transforman sus vidas. A través de duelos, enfermedades, pérdidas y despidos, los protagonistas se ven obligados a encontrar nuevas formas de supervivencia emocional... Este libro fue prologado por Isabel Coixet. Invita a reflexionar sobre la resiliencia y la búsqueda de la libertad en tiempos de crisis.

CineClub Lys: ¿Cómo nació la idea de hacer esta película y adaptar el libro de Michela Murgia?

Isabel Coixet: Es como casi todas las cosas. Por azar. Es una película de producción mayoritariamente italiana. Hay una participación también española. Es una iniciativa del productor italiano Riccardo Tozzi, al que hacía muchos años que conocía. Hace años que hablábamos de hacer un proyecto en Italia y le decía que Italia y Roma me encantaban, pero que tenía que ser algo que yo viera que podía hacer. Él iba comprando libros y opciones... y finalmente hace como unos dos años me dijo que había comprado los derechos de este libro. Una historia autobiográfica de la propia escritora, Michela Murgia, que murió. Riccardo compró los derechos muy poco tiempo después de la muerte de Michela, que falleció a causa de una enfermedad. Habló de una manera muy clara en televisión y en todas partes sobre lo que le había pasado. Cuando me contó esta historia, al principio le dije que no. Hace muchos años, hice una película que se llama 'Mi vida sin mi', por lo que este tema ya lo tenía tocado. Él insistió en que era otra historia y otro momento, personajes, peripecia y sentido. Me envió el proyecto y "cometí" el error de leerlo. Es un libro de cuentos. Hay dos historias, la historia de Antonio y la historia de Marta. Es verdad que vi cómo podrían cruzarse las dos historias. Y aquí estamos...

La película se estrenó en Italia en septiembre. Tengo que decir que me daba miedo y pánico la reacción del público italiano, porque de alguna manera ella, Michela, era un personaje muy controvertido. Era católica, era marxista, era un fenómeno. Alguien que hablaba mucho en debates de televisión, muy conocida. Era de Cerdeña. Recomiendo su primera novela, 'La acabadora', y es una gran novela. De hecho, es la única que escribió, lo demás son cuentos y ensayos. 

El 80% de la producción es italiana. Antes, mi italiano era un poco justito, ahora puedo decir que hablo, ya puedo entenderme bastante bien. Ha sido una experiencia muy bonita y la reacción del público ha sido buenísima. Pensé que me verían como una intrusa, pero es verdad que soy una intrusa profesional en todas partes (Japón, Canadá, Francia, Estados Unidos, Benidorm...) 


Cuando acaba la película, la gente necesita mirar el móvil, ir al baño...pero si os quedáis hasta el final de los títulos de crédito, creo que vale la pena. Ahí lo dejo. 

Cineclub Lys: Isabel Coixet presentó 'Tres adioses' en el Festival de Cine de Toronto con aplauso de la crítica...

Isabel Coixet: Sí, la verdad es que fue muy bien. Fue la premiere mundial en Toronto y después se estreno inmediatamente en Italia. 

Cineclub Lys: La película es en Roma, pero no se muestra la cara más conocida de Roma. Hay como un estilo urbano que no se identifica con lo que sabemos o conocemos de la ciudad eterna...

Isabel Coixet: No enseñamos el Coliseo. Hay directores que lo han enseñado magistralmente. Fellini, Monicheli, Sorrentino, Ettore Scola.... No enseñamos la Fontana de Trevi, porque a estas alturas creo que nadie lo va a hacer mejor que Fellini, para qué intentarlo... pero sí que hay algo de algunos barrios del Trastevere, Testacio, Pigneto, donde Pasolini rodó dos películas. Tengo que reconocer una cosa, he estado muchas veces en Roma pero no he estado en el Coliseo.


Cineclub Lys: ¿Cuál ha sido la parte que más te ha gustado de rodar 'Tres adioses'?

Isabel Coixet: Para mí, hacer una inmersión en la Roma de la escritora Michela Murgia fue muy divertido. Fue muy bonito conocer a sus hijos adoptivos, este concepto que ella tenía de "familia del alma". Conocer a uno de sus hijos adoptivos, que además es albacea literario de su legado. Estar en el mismo restaurante donde ella se veía con Roberto Saviano, hablar con la persona que se casó con ella dos semanas antes de morir. Leer todos sus libros, el ensayo que hizo sobre cómo ser un buen fascista, que es compañero de otro ensayo que también hizo sobre ese tema Umberto Ecco, puesto en nuestros días. Hacer una inmersión en la Roma y en la vida de una persona fue muy gratificante y muy bonito. También comprobé que había mucha gente que amaba a Michela, que la idolatraba. Hay gente que también la odia, es un poco triste. En el segundo aniversario de su muerte, hubo artículos muy duros y muy insultantes con ella. Hay un vídeo en su funeral cuando Roberto Saviano hizo un discurso bellísimo sobre ella. 

Muchas gracias a Isabel Coixet por compartir esta charla con el público asistente de Cine Club Lys.