Esta semana nos visita por partida doble el dramaturgo y director escénico Juan Carlos Rubio. En el Teatre Talia, podemos ver 'Una madre de película', protagonizada por Toni Acosta; y en el Teatro Olympia, 'Dulcinea' con Paloma San Basilio y dirección musical de Julio Awad. 

Juan Carlos Rubio: En realidad partida triple, estuve la semana pasada con 'Querida Agatha Christie' en el Teatre Talia con Carmen Morales y Juan Meseguer. Estoy muy contento y feliz.


A Escena Valencia: De hecho, me sorprendió la obra porque la esperaba como más thriller de misterio, incluso suspense, y es una obra muy familiar y entrañable. ¿Cómo ha sido trabajar con Carmen y con Juan?

Juan Carlos Rubio: Maravilloso. Ten en cuenta que a Carmen y a Juan les llamé mucho antes de tener el texto escrito. Pensé en ellos dos para interpretar a los dos personajes, y dijeron que sí. Entonces, hicimos el cartel y luego ya los meses de trabajo de investigación por supuesto... Leerme biografías, autobiografías de los dos personajes y buena parte de su obra. Leí bastante y sobre todo investigué sobre sus vidas y ya pude terminar el texto. Lo leyeron y desde el comienzo, Carmen y Juan han sido unos cómplices absolutos en este viaje. Sin ellos, no lo puedo imaginar. Son dos intérpretes maravillosos y todo han sido facilidades. Creo que están perfectos en esos personajes porque realmente destilan lo que yo necesitaba en los dos: inteligencia, agilidad mental y juego. Son muy juguetones los dos. 

Quería hacer no una pieza de misterio, sino un cuento bondadoso. Los dos son desconocidos que se tienden la mano en un momento muy grave y real de la vida de Agatha Christie. Su crisis fue terrorífica cuando huyó a España. Está basada en hechos reales. Ella fue a Tenerife huyendo con su niñera y con su hija. Estaba muy mal con la crisis con su marido y en Tenerife no se sabe por qué encontró la inspiración para acabar su obra 'El misterio del tren azul'. Ella volvió de las Islas Canarias con los papeles firmados del divorcio y arrancó una nueva vida. 

Esta situación de alguien que escucha a alguien, aunque sea un fantasma es el misterio de la obra. Él no existe en realidad o ya se ha muerto, o que ella se lo ha inventado... No sabemos, pero que alguien ayude a alguien era un poco el motor de la historia.


A Escena Valencia: Voy a preguntarte también por 'Una madre de película'. Es la tercera colaboración con la actriz Toni Acosta después de 'Anfitrión' y 'El sonido oculto'. 

Juan Carlos Rubio: Mi gran Toni Acosta es una maravilla. Los actores de los que estamos hablando son gente de un talento gigantesco y un talante también gigantesco. Es una maravilla trabajar con ellos porque no hay ninguna zona que no estemos de acuerdo. Con Toni Acosta, como bien dices, hicimos 'Anfitrión' hace cinco años y luego 'El sonido oculto'. Toni tenía en mente hablar en alguna historia, en algún espectáculo, sobre el nido vacío.

Pentación y el productor Jesús Cimarro la llamó para trabajar con ella. Hablaron con ella y Toni me propuso a mí, me llamaron y arrancamos esta historia preciosísima. La verdad es que estamos teniendo un éxito contundente. Estamos conectando verdaderamente con el espectador. Lo que pasa entre el patio de butacas y el escenario es mágico. El trabajo de Toni es verdaderamente espectacular. 


A Escena Valencia: Quería preguntarte por el texto de la obra, porque lo del nido vacío Toni Acosta lo experimentó en su propia vida y quería hablar de ello. 

Juan Carlos Rubio: Sí, ella tiene dos hijos y coincidió que el hijo mayor se fue a estudiar fuera y la hija pequeña se fue un trimestre a estudiar a Inglaterra. Ella tuvo la casa vacía esos tres meses. Luego la hija volvió, pero sí que tuvo esa sensación de que no estaban con ella esas personas que tanto amaba. Es que es un duelo en realidad. Si tú tienes una buena relación con tus hijos, cuando se marchan, evidentemente, hay un vacío lógico. Es natural, ley de vida. No soy padre, soy hijo. Esa ausencia es algo que sucede... padres, madres, hijos, hijas... y era un gran tema. A ella, le preocupaba y desde luego la colaboración a la hora de escribir ha sido fundamental.
 
Toni me abrió la puerta de su casa para que viera la habitación de su hijo. Me enseñó diarios de su embarazo y compartió conmigo algunos pasajes de su novela. Ha publicado una novela maravillosa 'Un caracol en mi armario'. Una novela que recomiendo que todo el mundo lea y ahí también había mucho material. Ella ha sido una fuente de inspiración gigante para este monólogo. Está hecho por y para ella.

A Escena Valencia: ¿Cómo ha sido construir el texto de 'Una madre de película'? 

Juan Carlos Rubio: Ha sido un viaje un poco frankenstein, porque del primer digamos material que tuve al que verás esta noche ha habido muchos cortes, cambios, amputaciones, matices... Trabajar con ella en los ensayos fue como una sala de edición. Como las películas, que tienen muchos rollos de película... ya no son rollos... es mucho material grabado y tienes que elegir. Es hora y veinte y Toni está maravillosa porque es una actriz absolutamente preparada para integrar todo lo que le pidas. Esto lo digo mejor antes, esto lo digo después, esto lo quiero quitar... Ella es una maravilla y ahí estuvimos trabajando juntos hasta que nos salió este traje a medida. 

Estuve el jueves en el Teatre Talia viendo el espectáculo y viendo al público. Me salí del teatro muy contento con el gran trabajo de Toni y de todo el equipo. No olvidemos al equipo que ha hecho posible este espectáculo, son unos profesionales maravillosos. Espacio Sonoro, Mariano Marín; Escenografía, Leticia Gañán y Curt; Nicolás Fischtel, en el diseño de iluminación. Nuestros técnicos. Ha habido un equipo de mucha categoría, que Pentación Espectáculos nos ha brindado.


A Escena Valencia: En el Teatro Olympia, Paloma San Basilio interpreta 'Dulcinea', junto a la dirección musical de Julio Awad. ¿Quería preguntarte por el proceso de este espectáculo?

Juan Carlos Rubio: Ay, mi Dulcinea! Pues otra maravilla, estoy muy contento. Es que son todos regalos. La verdad es que en este momento, lo que estoy teniendo Pablo, son espectáculos muy diversos que surgen de lugares muy distintos. Aquí esto es un viaje de la mano de Paloma San Basilio. Hace muchos años que queríamos trabajar juntos pero no encontrábamos el espectáculo.

Paloma, que es una mujer maravillosa pero exigente, quería hacer algo nuevo. Algo de otra textura, algo distinto. No quería subirse al escenario de nuevo a repetir nada de lo que podía haber hecho y tirando del hilo claro.... ella fue Aldonza en 'El hombre de la Mancha', hace cinco años. Tirando de ahí y recurriendo al Quijote, el personaje de Dulcinea es un personaje que no existe. Es un ideal, a fin de cuentas Dulcinea. 

Me parece fabulosa la manera en que Cervantes narra la historia, con distintos puntos de vista. Todo lo que se cuenta de Dulcinea, esa princesa paródica vista desde nuestra perspectiva. Hoy en día y sacando fragmentos de ese Quijote, también leyéndome una novela maravillosa de Unamuno, 'Vida de Quijote y Sancho', sacando fragmentos... con todo eso hemos construido un espectáculo nuevo con canciones originales compuestas por Julio Awad. 

También hay una canción final que ha compuesto la hija de Paloma, Ivana San Basilio. Trabajar con Paloma es maravilloso. Es un Ferrari. Como artista, como cantante, como actriz, porque ella ha hecho unos musicales históricos: 'Evita', 'My fair Lady', 'El hombre de la Mancha'... Trabajar con ella ha sido un regalo y estamos muy contentos. Un espectáculo exigente y un espectáculo que va a sorprender.


A Escena Valencia: ¿Cómo ha sido trabajar con Julio Awad? 

Juan Carlos Rubio: Julio es un compositor y músico y pianista excepcional, excepcional. En esta producción, se ha dejado engañar y le hemos convencido para que juegue, interprete, diga también frases, apoye a Paloma y juntos tienen una relació magnífica. Ellos llevan juntos 25 años. Es el director musical y pianista de todas sus giras desde hace 25 años. Lo que pasa entre ellos es oro puro. Es un espectáculo que creo que lo que le propone a la gente es adentrarse en materias verdaderamente profundas, pero de una manera divertida y fácil porque en el fondo se habla de Dulcinea, pero también de la mujer, también del hombre... bueno no quiero hacer spoilers. Son visiones caleidoscópicas como el mismo Quijote está escrito de una manera muy inteligente por un verdadero genio, Cervantes. 

Hay una percepción de la mujer como objeto, que es lo que le pasa a Dulcinea en el Quijote. Luego está Aldonza, una mujer de la tierra. Tampoco tiene voz en el Quijote, pero con un punto de vista distinto. Ahí he robado un monólogo que es una maravilla del Quijote. Es el monólogo de la pastora Marcela. La pastora Marcela reivindica el derecho a amar y a la libertad de amar en el Quijote y esos fragmentos tan bonitos que ella dice, reivindicando su libertad. Lo he puesto en la boca de Aldonza y funciona de maravilla. 

En la parte final, robando porque este espectáculo es un robo continuo de talento... robando a Unamuno, fíjate que hace 100 años que escribió estas palabras, pero habla de que no todo vale de que no porque alguna gente roba o miente, todos debemos robar y mentir, hay que seguir luchando por los ideales, luchando por la dignidad, luchando por la ética y creo que ese mensaje final de la función, esos últimos 10 minutos no pueden estar más de rabiosa actualidad para hombres y mujeres.

A Escena Valencia: ¿Cómo es esa doble faceta de la dramaturgia, de escribir el texto, y de dirigir el espectáculo?

Juan Carlos Rubio: Maravilloso, nadie me lleva a la contraria. Estoy tan mandón (risas). Es un peso grande cuando he dirigido obras de otros autores y autoras maravillosos, la verdad es que siempre he compartido el peso. Si David Mamet lo ha escrito, Domingo Miras o William Russell, es un material que sabes que ha surgido el talento enorme de estos dramaturgos. Cuando es tuyo, tienes más dudas pero también tienes más libertad. Tengo libertad de coger y ver en los ensayos que algo no funciona, o a mí no me funciona, y quitarlo. Darle la vuelta. Colocarlo más tarde. Reescribirlo. Esa libertad es una creación más total cuando yo dirijo mis textos. 

Estoy contento y sobre todo muy agradecido de este momento en Valencia. Que el Olympia Metropolitana, la familia Fayos, que también son coproductores, hayan hecho coincidir las obras, es una cosa que no me pasará nunca más. Ahora, en enero, viene 'Música para Hitler', y además en el Teatro Flumen están reponiendo 'Tres' mi comedia. En diciembre, que todo coincida en Valencia, es una cosa que tengo que dar las gracias a que estos productores y exhibidores estén de verdad apostando por mi trabajo. 

A Escena Valencia: También trabajar con Jesús Cimarro. Imagino que ya como familia.

Juan Carlos Rubio: Por supuesto, Jesús es un grandísimo productor con el que he trabajado ya muchas veces y es un placer porque tiene un gran equipo. Es un hombre que te deja una libertad absoluta, pero igual que con Txalo Producciones y Olympia Metropolitana. Son productoras distintas que engloban estos espectáculos y la verdad es que todos ellos me dejan un espacio de trabajo absolutamente libre, también confiando que no estoy loco (risas). Ya me conocen hace mucho tiempo, pero me dejan mucha libertad para levantar estos sueños. Todos son espectáculos originales, nuevos, no son textos que se han visto en ningún sitio antes y son verdaderos estrenos. Me están permitiendo como dramaturgo y director, volar que luego a uno gustará más, a otro gustará menos, eso por supuestísimo, pero he podido hacer lo que me ha dado la gana y eso no tiene precio.

Muchas gracias a Juan Carlos Rubio por esta entrevista para la revista A Escena Valencia.