Marta Estal protagoniza y dirige 'NO-DIVA', su nuevo espectáculo que se estrena en los escenarios con su versión larga dentro de la programación del Festival Russafa Escènica. Si te lo has perdido esta semana no te preocupes porque tendrás nuevas oportunidades. Las próximas en Puçol y en enero en el TEM Teatre el Musical de Valencia.

A Escena Valencia: Quería preguntarte primero por la pieza, ¿cómo nació la versión corta de NO-DIVA?

Marta Estal: Vale. Empezamos por la corta porque la larga en realidad es como derivado o en realidad prolonga la misma idea. La verdad es que la corta surgió porque desde hace un tiempo con la compañía estoy intentando encontrar la fórmula para llevar la ópera y la música clásica a un formato de teatro contemporáneo. Un formato un poco más alternativo. Poder acercar la ópera y la música clásica a otros espacios, a otros públicos, que normalmente no están tan acostumbrados a ver este tipo de obras.

Pensé que para el lema de la edición anterior del Festival Russafa Escènica, que era “pirueta con doble salto mortal hacia atrás”, pensé en presentarme y montar una compañía de teatro. Porque realmente es un poco eso, es como un salto al vacío. Todo el rato caminando por la cuerda floja, eso es ser artista. Entonces, pensé en eso, adaptándolo al lema. Pensé en la vida de un artista, que es caminar por la cuerda floja y cómo lo presentaba.

Me lo llevé a mi propia experiencia personal y laboral, quería hablar de mi camino como artista y de todo este camino para encontrar ese lenguaje propio y, bueno, intentar vivir del arte y de la lírica. Así surgió, buscando adaptarme al lema y también como algo que pudiera contar. Que fuera honesto y que a la vez fuera bueno para compartir piezas de ópera y compartir que se puede cantar y encontrar un espectáculo con otros espacios y formatos.

A Escena Valencia: Sí, de hecho, estaba pensando y recordando la pieza. Te hace reflexionar. Me reí mucho, es una comedia con un ritmo trepidante y también es muy honesta. Hablas del arte, de ser artista, y también hablas de cosas que nos pasan a todos. Todos queremos seguir nuestro propio camino y definirnos como personas. No siempre es fácil con la familia, los amigos, las expectativas, la presión social… son muchos factores.

Además, me alegro de lo que comentabas hace un momento. De presentar la obra a los programadores y para adolescentes. Es una obra totalmente abierta a todo tipo de públicos.

Marta Estal: Exacto, sí. Es la idea. Tenía la duda de cómo lo recibirían los adolescentes, porque hasta ahora la pieza la había hecho para todo tipo de públicos, pero en general el público de teatro es un poco más mayor. Creo que ha ido bien y que les ha gustado. Estaba haciendo la pieza y pensaba que igual no van a la ópera. En este momento de su vida no van a ir a la ópera y de esta manera la están escuchando. Y se están riendo. Creo que como habla de cosas que nos pasan a todos, porque al final es un poco autoficción y lo que hago todo el tiempo también lo hacía en los espectáculos anteriores, intentar relacionar piezas de ópera o las cosas que le pasan a esos personajes de ópera con lo que nos pasa a nosotros en la vida real. Esas experiencias creo que no tienen edad, porque nos atraviesan a todos.

A Escena Valencia: Y además la pieza corta fue todo un éxito y ahora estrenas la versión larga. ¿Cómo ha sido ese proceso de alargar el montaje?

Marta Estal: Pues era un reto, porque es verdad que la pieza corta estaba muy cerrada, cronológicamente incluso, porque describía un día entero. Sabía que quería como añadir partes del día, porque 24 horas son muchas horas, pero no sabía exactamente por dónde, qué reforzar o qué alargar. No solo de dramaturgia, sino de idea. Porque la pieza corta tenía esa combinación entre lo humano y la vocación. Alguien que está intentando luchar por su sueño, pero también con mucho humor. Yo quería que eso siguiera estando, porque me encanta la comedia en teatro y me encanta sobre todo la comedia combinada con otras cosas. Atraviesa temas más humanos como la infancia, los sueños de infancia, la vocación... cómo eso se transforma cuando te haces mayor.

Entonces, la pieza larga, de alguna manera, y las nuevas partes añadidas refuerzan esa idea. Refuerzan tanto las partes de humor en las que ella sueña con ser una cantante de ópera y es como su vocación y querer triunfar en el mundo de la ópera, pero también como un poco volver a los orígenes de por qué nos estamos dedicando a esto, que fue lo primero de pequeños que quisimos, que nos atrapó, en mi caso, de la música clásica. O sea, porque sigo aquí luchando, picando piedra para dedicarme y para compartirlo y para seguir haciéndola.

Era eso lo que buscaba, seguir explorando cómo se junta el humor con la ópera, pero también explorar qué hacemos con los sueños cuando somos mayores y hay que pagar facturas.

A Escena Valencia: ¿Cómo están siendo estos días en el Festival y en la Nau Ribes con la pieza larga?

Marta Estal: La verdad es que estoy feliz de volver a Russafa Escènica y muy agradecida al festival. Que apostara por una propuesta con ópera, que igual es un género que normalmente no se hace en este tipo de espacios, pero porque también nosotros no nos presentamos a este tipo de festivales. Muchas veces hay como una barrera entre los músicos clásicos y el teatro, además en espacios no convencionales. Estoy muy feliz de estar con la pieza larga y que el festival haya confiado en mí otra vez y de compartirla en este festival que atrae a un montón de público y que tiene un montón de trayectoria. Se nota por las calles, a la gente le encanta y está deseando ir a uno, a otro, a un vivero, a un bosque... Entonces, es muy guay, la verdad.

Muchas gracias a Marta Estal por esta entrevista para la revista A Escena Valencia.