Hablamos con la directora de cine María Ripoll sobre su nueva película 'El fantasma de mi mujer', que llega a la cartelera este viernes. Esta semana se ha celebrado una presentación con público en los Cines MN4 de Valencia. Un placer de entrevista con una de las directoras más prolíficas del cine español. 

A Escena Valencia: Llega a los cines tu nueva película, 'El fantasma de mi mujer'. Una comedia muy gamberra y una historia formada por un triángulo amoroso. ¿Cómo nació este proyecto?

María Ripoll: El guion es de Germán Aparicio y me lo propuso Gustavo Ferrada, que para mi es el mejor productor que hay en este país. Ya hemos hecho 'Vivir dos veces' en Valencia. Él es de Burriana. Cuando me ofrece proyectos los miro siempre con cariño porque nos entendemos muy bien trabajando. Me gustó porque era un gran reto. Es el reto más grande que he hecho en toda mi carrera. Es alta comedia y gamberra, y no es fácil. Nos hemos rodeado de un gran equipo y de un elenco fantástico. Ha salido una comedia gamberra, divertida, que te hace olvidar el presente, los problemas, que te hace reír. Recomiendo que vaya la gente al cine este viernes, sábado y domingo para disfrutar de esta comedia, la risa contagia y sales del cine mejor que entras.

A Escena Valencia: Repasando tu filmografía, es verdad que la comedia forma una parte importante. ¿Qué tiene de especial para ti la comedia a la hora de contar historias?

María Ripoll: Eso que hacemos de reirnos de nosotros mismos, es importante. Porque si nos tomamos demasiado en serio, nos crece el ego y eso es malísimo. Pensamos que somos muy importantes y no hemos de ser así. Creo que reírse y compartir una buena risa es mejor, aunque es más difícil rodar comedia que drama. Todas las películas son muy complicadas. Cuando comienzas una película te da la sensación de que es la primera, aunque hayas hecho quince. Siempre es el reto de una nueva historia, de enfrentarte a unos nuevos personajes, un nuevo proyecto, un nuevo rodaje... "¿Por qué me tira más la comedia?" Aunque es más difícil para dirigir, es muy necesaria para el espectador. Para mí, el cine son las 400 butacas que llenan los espectadores, el público... Me gusta llegar al público.

A Escena Valencia: Estaba recordando ahora 'Lluvia en los zapatos', una comedia que rodaste hace muchos años en Londres con Lena Headey y Penélope Cruz. Es complicada de rodar porque la comedia requiere una intensidad, pero al final estás contando un drama. Estamos hablando de una infidelidad, de una serie de circunstancias que pasan y que precipitan la trama. Es esa especie de patetismo del ser humano y te ríes del propio drama de los personajes. Tiene algo de catarsis...

María Ripoll: Soy una gran fan de la comedia británica porque los actores ingleses siempre están en drama. El drama personal que significa una pérdida, un accidente, un dejarte convencer. Meterte en una serie de circunstancias, de acontecimientos que te llevan, y que van creciendo como una bola de nieve. Esos clásicos de Hollywood donde el personaje está sufriendo y las circunstancias son las que son "over the top", exageradas, surrealistas, inesperadas... Esta combinación siempre provoca mucha risa. Nos gusta reirnos de nuestras debilidades y de nuestros defectos. También da una perspectiva reirse de este presente que nos pesa tanto, mirarnos desde fuera y pensar qué está pasando. Nos alivia. Hay un pensamiento más positivo sobre todo lo que está pasando si lo vemos de esa manera.

A Escena Valencia: Me parece muy interesante hablar de tu trayectoria y también de tu formación. Desde muy joven, empezaste a estudiar y a interesarte por el mundo del cine. Casi podríamos decir que está en tu ADN usar el cine para contar historias.

María Ripoll:  Empecé desde abajo. Barriendo platós, haciendo de auxiliar de dirección de películas... Mi familia no se dedicaba a esto. Cuando le dije a mi padre con 14 años que quería ser directora de cine se puso a reír. Empecé joven y luego trabajé mucho como meritoria, auxiliar, script, ayudante de dirección... luego me fui a estudiar a Estados Unidos con una beca del American Film Institute. Allí aprendí que no se tiene que sufrir tanto haciendo películas. Aprendí a vivir también. Estuve sola en una ciudad tan grande. Fue duro pero muy satisfactorio. Me gustaba mucho viajar y conocer culturas a través de la ficción. He rodado en Los Ángeles, México, Londres, la India... me gustaba mucho descubrir a través de la ficción. Ahora estoy descubriendo otros géneros. 'Ahora o nunca' y 'No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas' son comedias, pero esta es más surrealista y alta comedia. Estoy contenta con el resultado. Hemos hecho preestrenos en Madrid, Barcelona, Sevilla... y la gente se ríe mucho, se lo pasa muy bien. Espero que a partir del fin de semana, el público reaccione igual y vaya a las salas de cine. 

A Escena Valencia: En esta película y en las demás que has dirigido, hay un trabajo muy importante de cásting, de selección del elenco. ¿Qué es lo más importante para ti en la dirección de actores?

María Ripoll: Siempre valoro mucho la directora de cásting. No tiene categoría en los Premios Goya y es importantísimo. La decisión más importante de un director es saber qué actor va a transmitir la historia que has escrito o que estás haciendo. La historia, los actores y el guion, son los tres elementos que pueden hacer que la película sea buena. Trabajé con Rosa Binod en la selección del reparto, es una directora de cásting y tuvo muy buenas ideas. Javier Rey había hecho algo de comedia y el guión le convenció, se rió mucho. Cuando tienes al protagonista, construyes al elenco. Javier Rey es como el Cary Grant español, es brutal lo que hace en esta película. Loreto Mauleón que venía de hacer personajes más dramáticos se atreve a hacer un personaje buenísimo y siempre desde la verdad.

Con los actores siempre se trabaja y se busca la verdad. Aunque estés en comedia o en drama, no se tiene que forzar. Se busca la verdad. Me apoyé también en María Hervás y en Macarena Gómez que son dos grandes masters en comedia. El grupo actoral hizo un equilibrio muy bueno. Marco Cáceres se saca de la manga un policía a lo Manolo Escobar divertidísimo. Es como un alma de la historia.

A Escena Valencia: Muchas gracias María por estar en la revista y por este rato tan enriquecedor hablando de cine. Después de todos estos años con esta dilatada trayectoria de tantos años, tantas películas y las que vendrán. ¿Qué es para ti el cine?

María Ripoll: Es la sensación que tuve cuando era pequeña. Había un cine delante de mi casa, el cine de la parroquia. Como éramos cinco hermanos, mi madre nos mandaba ahí para descansar un poco. Nos mandaba de vez en cuando, en el fin de semana. Esa sensación de estar a oscuras, de creerte lo que estaba pasando en la pantalla, con gente alrededor, mirando esa pantalla con esas historias que transmiten los actores... es como enamorarse, una emoción en la que te enamoras de las historias. Yo no  soy de estar todo el día hablando de películas, de estar hablando de cine. Hay gente en la profesión que es así. Yo soy de vivir la vida, de impregnarme de historias. He trabajado mucho y le he dado mucho al cine, soy una persona exigente. Es duro hacer cine, son muchas horas de rodaje, de pensamiento. Con la promoción, estamos haciendo cada día una ciudad diferente... Quiero mucho al cine, pero es un amante exigente (risas).

Muchas gracias a María Ripoll por esta entrevista para la revista A Escena Valencia.